MOVIMIENTO COMUNAL NICARAGÜENSE |
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PLAN OPERATIVO ANUAL 2006 |
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| REFERENTES ESTRATEGICOS | |
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Los principios declarados en el Plan Estratégico 2006 – 2009, se reafirman, en el presente año, como un camino decisivo para avanzar en el desarrollo del Movimiento Comunal Nicaragüense. Apropiarnos, interiorizarlos y ponerlos en práctica en el quehacer comunitario marcará, sin duda alguna, un salto de calidad institucional y organizacional que consolidará las bases para la implementación del modelo político organizacional que nos hemos propuesto. Estos principios son:
La Defensa de los Derechos Humanos está sustentada en la articulación coherente entre el interés particular de las comunidades e intereses nacionales como la justa distribución de la riqueza nacional, la democratización económica, política, social y cultural de nuestro país. Reconociendo, en la práctica, las necesidades y posibilidades específicas de la niñez, la adolescencia, la juventud y la mujer. En el actual Plan Estratégico, el Movimiento da prioridad y asume el compromiso de promover y defender el Derecho a la salud, la educación, el trabajo y la vivienda, como ejes motivadores para la organización y movilización de los pobladores y las pobladoras. Sin embargo el contexto en el que nos desarrollamos hace necesario asumir la defensa de los derechos vinculados al acceso, con calidad y costos racionales, a los servicios básicos (agua, energía eléctrica y transporte). Lograr la misión requiere asumir y poner en práctica que nuestro trabajo comunitario será exitoso en la medida en que sostengamos una sólida vinculación y comunicación con los pobladores y las pobladoras, sin ningún tipo de discriminación, que permita que sean ellos mismos los sujetos que actúen (se organicen y movilicen) desde sus barrios y comarcas en defensa de sus Derechos. El municipio se convierte en el principal ámbito para dar coherencia e integrar las diferentes expresiones de lucha popular que se manifiesten en los barrios y comarcas, evitando así el alto riesgo de la atomización de la protesta y la propuesta popular. Negociar una agenda común con otros sectores organizados de la sociedad civil se convierte en otro importante factor de éxito para avanzar en el cumplimiento de la misión. El acceso a los medios de comunicación, locales y nacionales, debe ser entendido como una forma de incidir en la formulación de una agenda nacional que obligue a la clase política y a los gobernantes prestar atención a los problemas más sentidos de la población. De igual manera es una forma de moralización mutua y de intercambio entre las diferentes comunidades. La vocería, la visibilización de las protestas y las propuestas populares deben ser asumidas, por la membresía del Movimiento Comunal, como consustanciales a cualquier acción organizada por los pobladores y las pobladoras en la defensa de sus derechos. Las implicaciones que tiene la promoción de una cultura de lucha popular, por la defensa de los Derechos Humanos, requiere de un sólido y vigoroso Movimiento Comunal Nicaragüense que tiene su sustento en hombres y mujeres, de diferentes edades, que con vocación de lucha, participación y entrega asumen el compromiso de actuar para transformar positivamente su realidad y se integran voluntariamente a la Organización. La organización, formación y capacitación de este conjunto de luchadores comprometidos con el cambio social es una condición indispensable para actuar, coherentemente, como una sola organización en cada una de las comunidades y el país. La organización de la membresía significa pasar de sujeto individual a sujeto colectivo, organizado en un mismo tipo de estructura que hace parte del cuerpo organizativo del MCN y por lo tanto se identifica como parte del mismo. En consecuencia, este sujeto colectivo se compromete con practicar los principios y los valores postulados en la doctrina de la organización. Por la propia naturaleza del MCN, la organización de la membresía tiene primacía en el ámbito municipal y local, fundamentalmente en el Concejo Popular en las Comunidades y en el Concejo Popular Municipal o Distrital. En su conformación debe velarse por la plena participación de mujeres, hombres jóvenes y adolescentes. La formación y la capacitación reconocen que transformar la realidad es una manera fundamental de transformarse a sí mismos especialmente si se acude a la reflexión sobre la acción. Sus contenidos y método deben apuntar a asegurar el logro de los grandes objetivos del Movimiento, afirmar sus principios y valores, y que , vinculando teoría y práctica, integre organización, participación y movilización como tema y experiencia de aprendizaje. Para evitar la atomización de la lucha y la dispersión de los vigores es necesario, también, fortalecer la coherencia en la institucionalidad del Movimiento Comunal Nicaragüense para lo que debemos establecer y adoptar normas, procedimientos y metodologías comunes en los procesos de dirección, de administración y de gestión de los recursos financieros y materiales, así como una sola concepción en la formación política de la membresía. La sostenibilidad es una condición indispensable que debe alcanzar el Movimiento Comunal Nicaragüense. Esta constituida por una serie de componentes que, al menos, abarcan: la capacidad institucional para prever y adecuarse a las cambiantes transformaciones e imposiciones económicas, sociales, políticas y ambientales que impone el contexto; desarrollarse como una organización cada vez más creíble en las diferentes esferas de la sociedad; la búsqueda de alianzas con otros sectores afines; ampliar los niveles de participación de los pobladores y las pobladoras en la toma de las decisiones; la adopción de sistemas que eviten la discrecionalidad de los líderes, haciendo prevalecer la toma de decisión colectiva, la transparencia en la gestión política organizativa y en la gestión de los recursos financieros y materiales, y el desarrollo de la capacidad de sostenerse financieramente a sí misma. Se debe destacar que una condición de ineludible cumplimiento para alcanzar la sostenibilidad del Movimiento Comunal Nicaragüense es la de fortalecer los niveles democráticos de participación comunitarias de la niñez, la juventud y las mujeres, asegurando equidad en la integración de estos sujetos en las diferentes instancia de toma de decisiones de la Organización . |
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